Llegamos a final de la tarde, pudimos apreciar el atardecer espectacular con nubes sobre el mar y las montañas alrededor, realmente espectaculares las vistas. La atención fue muy buena de parte de todo el personal, hasta el Saxofonista era muy amable. Pasamos una tarde con amigos y sus hijos muy agradable. El fondue de queso esta espectacular, con unos acompañantes exquisitos también. Las cachapitas con queso para picar están muy ricas, y la parrilla de lomito muy sabrosa y suave la carne. Tiene ambiente dentro y fuera, mesas grandes, ideal para grupos grandes y muy amigable para niños.
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