Un ambiente extraordinario con una vista fabulosa de El Picacho de Galipán y parte de la costa del litoral central de Vargas. Todo en contacto con la naturaleza y unos jardines bellísimos. Fuimos de visita desde Panamá y bajando a tomar el transporte terrestre desde la zona del teleférico a Galipán, nos interceptó una de las personas encargadas de promocionar el restaurante (la tía Beatriz). La comida con buena presentación, calidad y sabor. Probamos el chupe de gallina, la parrilla de Lomito y adicional un plato sencillo de lomito. La atención no fue la mejor, debimos esperar y llamar para que tomaran nuestro pedido, aunque esta falla fue cubierta por su propietario Favio, quien gentilmente se acercó a compartir y hasta nos llevó de vuelta al pueblo al terminar nuestra velada. Definitivamente recomendable y claro que volveré a disfrutar de un tinto con ese increíble atardecer.
