Es un lugar super pequeño donde el encargado se esmera por atenderte bien, el ambiente es bueno y la comida espectacular. Es una fusión de comida venezolana con toques afrodisíacos gourmet. La crema de apio es una de las mejores que he comido y definitivamente concuerdo con los otros comentarios el arroz con mango es otro nivel de plato, algo sumamente bueno que también va acompañado de una explicacion bien original y divertida. Lo único malo es que tienen solo 2 mesoneros que aunque hace lo imposible por atenderte de lo mejor cuando el restaurant esta full suele ser algo tardío el servicio. Del resto todo excelente, del 1 al 10 le daría un 8.
