Excelente la comida, un buen lugar para ir a cenar romántico con tu pareja, sobre todo los días que se presentan el conjunto de Jazz, increíble ambiente que le proporciona. Cambien es divino para ir a desayunar, es super tranquilo, todo muy fresco y sabores increíbles en sus creps, inigualables. Lo único malo es el estacionamiento, no tiene donde y tiende a ser un poco fastidioso. Te sientes en Francia literalmente.
