Un lugar perfecto para salir en familia y degustar de diversas especialidades marinas, siempre que el precio no sea un problema. La atención del lugar es impecable quizás tengan demasiados mesoneros siempre hay uno cerca de ti. Con sus dos ambientes particularmente la terraza con vista al mar es la mejor. En coctel de camarones no es nada memorable aunque los mismos estaban muy frescos. El fideuá por otra parte fue especialmente muy bueno el mismo pueden disfrutarlo 3 personas. Los postres frescos y con un sabor en el punto.
