La decoración es super recargada , poniendo como centro de atencion una estatua que se vé desde la plaza, lo cual da un ambiente bien acorde a la comida panasiática que sirven. Cuando fuí, el padthai estaba insípido, y me sirvieron un Roll con el arroz AZUL, mi cerebro no lo pudo procesar, a pesar que estaba bueno de sabor.
