Me encanta este lugar, es un café pequeño pero sumamente agradable, la música, sus comensales y la comida te hacen vivir una experiencia única, puedes tomar un café mientras lees un libro, ir por un postre o almorzar allí. Los viernes y sábados según la agenda tocan jazz en vivo de 6 a 7p.m. Totalmente recomendado, lo único que mejoraría al café es un estacionamiento ya que no cuenta con uno y al llegar debes buscar donde estacionar cerca.
