El restaurant es excesivamente caro para la calidad de la comida. El pad thai es el peor que me he comido, estaba muy salado, los roles son exageradamente pequeños para el precio y de sabor dejan mucho que desear. El tinto de verano, divino. La atención nada del otro mundo, agradable, normal. El ambiente muy bonito, tanto la terraza como el interior. No volvería y no lo recomiendo.




