Asistí con mi pareja a este restaurante, íbamos con mucha expectación. Para mí un factor importante es la atención, y esta es una fuerte debilidad en este restaurante, me gusta ser bien atendido y aquí no lo sentí. El ambiente: regular. La comida es buena. Recomiendo el carpaccio de salmón como entrada, o de lomito bonito. Mi pareja amó el risotto de camarones como plato principal. Al final comimos tortas (empalagosas). Gastamos alrededor de 7 mil bs.
