Tenía bastante tiempo sin ir a este restaurant tipo tasca española, lo encontré sin el bullicio del gentío de otros tiempos y eso que fui un viernes al mediodía, bastante mesas vacías. Nos atendieron rápida y cortésmente y nos ubicaron en la mesa solicitada. Para comenzar dijimos que tomamos vino y nos recomendaron un vino español regular UNX tempranillo, de Navarra, 2013, el cual estaba, se puede decir que tomable, nos deberían haber traído la carta de los vinos. Pedimos unas tapas para picar, jamón, tortilla de papas y chistorras, tampoco nada de particular, de plato fuerte pedimos, mero en salsa verde y Pulpo a la gallega, sabrosos los dos platos, nada más y eso que son los emblemático de ese sitio. Por ultimo pedimos un tocinillo del cielo, que estuvo lo normal. En resumen: un restaurante/tasca español tradicional con buena comida y buen servicio, nada excepcional como hace algún tiempo. Le damos 6.5/10, en otros tipos le hubiésemos dado mínimo 8/10, pero no es lo mismo que antes.
