Excelente relación precio-valor en la actualidad. Las crepes son divinas, tanto las saladas como las dulces, no le niegan nada ni en cantidad ni en calidad. Y la masa de las crepes es delicadísima, de lo mejor. Es un rinconcito super pequeño, donde realmente te sientes en un café parisino, por la decoración, la carta en francés e incluso los aromas. Es recomendable ir temprano si es al mediodía. De jueves a sábado hay jazz a partir de las 6 pm, pero ya tipo 7 están cerrando por estas fechas. También se llena los días de jazz. Es un sitio que siempre recomiendo y nunca me queda mal.
