El servicio de entrada en muy bueno. Siempre con sonrisa te explican cualquier duda. El ambiente es algo cerrado, lo cual produce mucho ruido de las otras mesas. Ahora el producto, la comida de alta calidad. Muy rica, es que solo al verla tendrás problemas de escoger un plato sobre el otro pues todos se ven apetitosos, y al probarlos … El wafle está muy rico, el helado es divino. Volveré pronto a seguir probando del menú. Las crepes me esperan.
