Los helados son demasiado buenos, con sabores originales como el de cerveza Heiniken. Los precios son demasiado elevados para las porciones que sirven. En el bodegón consigues todo tipo de productos importados pero a un precio exagerado.
Los helados son demasiado buenos, con sabores originales como el de cerveza Heiniken. Los precios son demasiado elevados para las porciones que sirven. En el bodegón consigues todo tipo de productos importados pero a un precio exagerado.
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