El de toda la vida, una de las mejores mesas de Caracas. Son de estos Vascos que cocinan tan bien lo del mar como lo de montaña, así que siempre encontrarán deliciosas bondades a lo largo de su amplio menú. Yo recomiendo pedir múltiples entradas, pudiendo así degustar varios de los excelentes sabores que allí se consiguen. Vayan con hambre y dispuestos a gastarse un dinerito.
