Comida rica, ambiente particular de tasca no demasiado agradable, servicio muy particular que no resulta ser bueno. Más bien incomodo con la insistencia de que bebas y bebas pisco Sauer, lo cierto es que el ceviche esta muy bien, el arroz Chaufa gana! Y el suspiro limeño es de muerte lenta, si tienes hambre y platica pide una Jalea de mariscos saldrás feliz!
