Hay dos cosas que hacen disfrutar un café, su calidad y el ambiente. Aquí se cumplen ambas. Desde antes de entrar se siente el aroma a buen café, y la decoración del lugar es urbana, original y estimulante. Otro punto a favor es la originalidad en su oferta de cafés. No se asusten cuando vean en el menú palabras como "cúrcuma" o "sarrapia". No es que el café viene saborizado (aunque a algunos no les molestaría), sino que agregan especies a la espuma para que el aroma estimule el gusto antes de probar el café.


