Es un pequeño rincón parisino en Caracas, hoy los visite por primera vez y probé el Crepe Suzette Flambé y el Fondant de chocolate, ambos estaban exquisitos. La atención es espléndida, todo su personal muy amable. Tienen una gran variedad de cervezas artesanales. El grupo de jazz en vivo hace un ambiente bastante ameno.




