Este sitio me encanta desde siempre. Se sigue manteniendo súper bueno en años. El ambiente es súper romántico en la terraza, con el friito del Hatillo, sus colores y su ambiente es para pasar buenos ratos de conversa amena, vayas con quien vayas. La comida, los jugos, el chocolate caliente, las pizzas, y los postres son buenísimos. Se los recomiendo afuera, pegado al murito y de tarde noche.
