Amelie es un gran rinconcito para degustar un gran café y un rico dulce. el ambiente es súper agradable, lastima que todos lo saben y él lugar se llena con mucha facilidad, ellos tienen un gran sistema para sentarse en las mesas que me parece maravilloso, y vale la pena la espera si no se esta apurado. el café bombo Amelie es una sensación yo lo disfruto mucho, así que no dejes de ir
