Este antiguo restaurante conserva el mismo local y el mismo nombre desde su inauguración como en el año 82, a cambiado de dueño y de genero culinario conservando siempre el mismo nombre, lo que empezó como un sitio de comida española actualmente es un sitio de MUY BUENA comida peruana (si, el nombre no es muy acorde) las porciones son bastante generosas, yo en lo personal recomiendo el pulpo a la parrilla, es el mejor plato que hacen allí, y cualquier cebiche que pidan no los dejara mal (en especial el limeño y el mixto) los tiraditos de salmón son exquisitos, el sitio no dispone de estacionamiento y usualmente de jueves a sábados en la noche esta bastante lleno, y es difícil conseguir puesto (hay que estacionar en la calle) donde estacionar, pero es una zona relativamente segura (digo relativa por que ahora no se esta seguro 100% en ninguna parte de Venezuela) y se puede dejar el carro sin problema, el local un poco pequeño y usualmente los días que ya mencione, y en la noche se encuentra bastante lleno, pero pueden esperar en la barra tomarse una fría,o un pisco sour (muy bueno también) y luego pasan a la mesa, algo que deberían mejorar son los platos, copas, vasos etc que no se encuentra en las mejores condiciones, y las sillas no son todas iguales así que te puede tocar o una silla (poco cómoda) o un taburete sin espaldar (aun menos cómoda que la silla), fuera de estos detalles vale la pena ir por que la comida es muy buena, en consumo promedio hay que calcular como entre 450 a 550 Bsf (precio actual 07/2013) por persona incluyendo un par de frías o un trago, una entrada (son bien abundantes) y un primer plato.
