Este es un ejemplo de lo que siempre comento de un retaurant y de lo que ha hecho que muchos rest en Madrid, Barcelona o Paris hayan vuelto capitales gastronómicas a estos lugares: "personalidad" .... Este lugar lo tiene, y es lo que lo hace atrayente, sumado a su excelente servicio, donde los mesoneros hasta se acuerdan de tu nombre, lo hace un lugar que siempre frecuentamos... Solo tiene vinos como bebidas alcohólicas, a buenos precios... Y basado en ese concepto de happy hour que tiene el rest... Son caldos no muy rebuscados y de precio medio... Solo les recomendaría ampliar un poco la carta hacia espumantes y sparkling. Platos sencillos y simples pero que encantan: pizzetta ( una simple pita con queso de cabra fresco y tomate seco) y que no dejamos de pedir con un malbec o sirah. Les recomiendo también una degustación hindú. Vale la pena! Pero a veces se quedan cortos con las mesas!!
