Realmente esta vez mi experiencia no fue grata, este lugar es pura fama y moda... a no ser por lo que pude comprar en el área del bodegón (es super caro) Al entrar en el área de pastelería, o el salon, el calor era de infierno. Demasiada gente y bulla. Aturde. Demasiado rojo en todos los sentidos.... Atención pésima. Mil horas para atendernos. No me gustó el aspecto de los postres, algunos se veían recargados y artificiales, por eso pedí un ponque de vainilla simple y estaba duro y seco! Osea viejo! y el café Aguado y horrible.... lo unico bueno es entrar al bodegón ya que consigues algunas cosas importadas de las que están escaseando en el pais, y los chicos de esta área si atienden correctamente.
