No es ni la sombra de lo que era antes, probablemente por la situación del país. Habían muy pocos rellenos, en su mayoría, quesos y entre los que no figuraban el telita, el guayanés ni el queso de mano. No había ni la mitad de los rellenos que ofrecen las areperas. Ademas los precios por encima del promedio en este tipo de restaurantes. El ambiente bastante normal, aunque hay una parte que pusieron más bonita. En cuanto al sabor, bastante normal. Una lástima, dado al reconocimiento y la calidad que tenía antes
