Las chicas son muy atentas, probé el Bombón amelié, la Red velvet y el Fondant de chocolate y puedo decir que estaban exquisitos!. La red velvet muy fresca y pues la porción es bastante grande. Lo malo es que el sitio es pequeño y suele haber muchas veces ruido pero ya no es culpa del local sino de las personas que van. El sitio lo recomiendo pero si buscan un sitio para conseguir paz, este no es el mejor lugal, si quieren buena atención y pagar por un buen café y buenos postres, es el indicado.
