De los mejores helados que he probado en Caracas, son sabores para nada comunes y no saben a tanta leche como usualmente en otros sitios. No tiene estacionamiento amplio pero no hay problema con pararse en las aceras. No hay orden para retirar los helados una vez pagados y cuesta que te atiendan; mucha gente va los fines de semana por lo que creo, a la larga deberían agregar más mesas e iluminación en la parte externa del local. Por persona se gasta alrededor de Bs. 11.000 mínimo.

