Hoy visité este sitio, que es uno de los que más frecuento por estar en el centro de la ciudad. Cada vez el lugar se hace más concurrido lo que genera grandes colas para pedir y el calor es infernal, tanto así que puede incluso verse a muchos de los baristas y demás trabajadores del local echarse aire por la temperatura del local. Un punto en contra sin duda. También he notado que el local tiene problemas con el agua, de tal modo que en lugar de servir el café en taza lo sirven en vasos de plástico cual panadería de esquina. Me encanta el lugar, pero creo que hay que mejorarlo un poco. En cuanto a lo que venden no tengo queja alguna, salvo esto último.
