Definitivamente un lugar diferente, de ambiente rustico con un poco de vintage, la atención del personal es inigualable, una calidez y trato que me recuerda Mérida, el café es totalmente diferente. El café Guaro con una combinación de cocuy, papelón y naranja hacen de él un toque fuerte pero interesante Para las damas recomiendo el café Marieta ya que es mas cremoso y menos fuerte


