Cafés increíbles, Ambiente increíble, galletas y panes de chocolate deliciosos, música muy buena. Es uno de mis lugares favoritos para ir a relajarme, leer un rato o incluso a pasar una tarde agradable con los amigos. Mi única queja es que a pesar de que los baristas tienen una vibra muy acogedora y chida hay una cajera que (al parecer) siempre esta como "de mal humor" y eso siempre hace que empiece la tarde con un mal sabor de boca, pero ese sentimiento desaparece después de pagar así que no hay problema jajaja
