Me encantó desde la reservación la muchacha que atendió fue muy amable distinto a otros sitios mas renombrados. Llegamos y todo estaba listo como lo habiamos solicitado. Hoy celebrando Halloween estaba todo decorado simpatiquisimo. La comida y los cocteles divinos pero el vino pobre. Lo que mas me gusto fueron los datiles rellenos. Lo que menos me gusto fueron las lumpias. Pedimos 8 o 9 platillos diferentes asi compartimos entre cuatro. El sushi con arroz crocante delicioso y las croquetas de queso excelente. Los postres ricos especialmente la creme brule. Definitivamente la decoración es bella y el ambiente muy agradable. Hay valet parquing. Definitivamente uno de los mejores sitios que visitado en Caracas en años. Ojala permanezca. Caracas lo merece!
