El sitio es excelente y super agradable,la atención es buena. El Bombón Amelie siguen siendo riquisimo y recomiendo el volcan de chocolate, Cheessecake de Brownie y Red Velvet. Es pequeño el local, por lo cual en horas pico suele estar muy full y se dispone de poco tiempo para estar sentado un buen rato en la mesa conversando. La decoración está inspirada en la película de Amélie, pero Definitivamente tengo que volver, ya que sus postres valen la pena.



