El restaurante es muy lindo, la decoración es rústica e interesante. Es un sitio novedoso por tener una nueva concepción, de entrada probamos la pizza de plátano que estaba exquisita, la verdad con esto ya dos personas se llenan. De platos principales la milanesa de hongos y la milaburger americana, ambos platos muy sabrosos. La milanesa era tamaño pequeño y la verdad es bastante grande, de bebidas una divina agua de coco y limonada frappe, recomiendo el sitio por su nueva idea, el servicio fue muy cordial y nos atendieron rápido lo único malo es que no disponían de los postres que habíamos querido, solo tenían dos.




