Fui con mi esposa e hijos y la verdad es que todos comimos muy bien. Cuesta acostumbrarse a ir a un restauran de carne donde no huele a carne, muy gringo. Creo que dejaría abierta la puerta de la cocina para que el ambiente huela un poco a comida. Un poco frío, minimalista el ambiente, pero no va con el precio que se paga.
