Es un buen lugar en Caracas donde ir a relajarse un poco. Las crêpes son muy sabrosas y muy fieles a las parisinas. El menú es amplio y tiene muchas opciones ricas y novedosas. El ambiente es chevere, la musica es jazz en vivo. Para mi, fue muy fuerte el volumen de la música cosa que me aturdió un poco. El servicio es lento, pero amable.
