Lo único agradable es poderse sentar al aire libre a escasos metros de la calle, algo que se ha convertido en un deporte extremo de alto riesgo en Caracas, de resto la calidad de todo lo que probé es igual o peor que cualquier panaderia anónima de las tantas que hay regadas por Caracas. El golfeado esta lejísimo de ser de los mejores, los hay infinitamente mejores. No volvería...
