Me atrevería a decir que son en estos momentos son las mejores pizzas de Caracas; doradas y bien tostadas con ingredientes de primera y de increíble gusto. La carta es justa y variada tiene dos presentaciones: tradicionales y a la crema. El local es un poco incómodo y caluroso como lo dice su nombre es un sótano, y el servicio es adecuado. Recomiendo el Calzone Sótano 7, o la Diabola con chistorra picante, aunque de seguro cualquiera sea la elección no defraudará.
