Es un restaurante italiano decente. El ambiente al aire libre es agradable cuando no llueve y adentro es tranquilo, hay que hablar bajo para no molestar a los demás. Tienden a ser irregulares con la comida. En el caso de las pastas he comido excelente como muy mal, llegando fría la pasta a la mesa. En general no es un mal sitio, pero la irregularidad hacen que no sea mi preferido en restaurantes italianos. Prueben con el pescado del día, suele estar muy fresco.
