Soy una gran fan de la comida mexicana y nunca suelo estar complacida con los restaurantes. Aqui me paso todo lo contrario. La comida es deliciosa y es de los mejores mexicanos que he comido en Caracas. El concepto es muy sencillo vas a la barra escoges lo que deseas comer (burrito, tostadas o un bowl) escoges tus proteinas y luego vas colocandole los vegetales y complementos que desees. Las porciones son bastante generosas y los muchachos de la barra no escatiman a la hora de colocarte los ingredientes. Todos son muy amables y el ambiente es ameno y relajado. Es costoso pero creo que lo compensan con otras cosas como la calidad y la abundancia de las porciones. Uno de los defectos es que tiene pocos puestos de estacionamientos. Definitivamente volveria.



