Comedor interior: muy bonito, pero demasiado saturado de muebles. de donde nos sentaron nos costó salir aunque el sector estaba vacío... la terraza se ve muyyy agradable, pero no ideal para noches con viento (diciembre-enero) no debería hacer limpieza profunda del suelo (coletos, agua negra en tobo, etc) mientras la gente está cenando. - decoración: detalles realmente agradables y de buen gusto - meseros: impecablemente presentados - bebidas: no aceptable que no se disponga de SAKE ni de té verde Fue una experiencia interesante por 1 vez, pero no creo que regrese.
