Decoración rojinegra en este local que intenta darnos un ambiente hollywoodense, a mi parecer no lo logra y hasta me parece feo. El servicio aunque amable, algo lento para marchar pero luego los principales llegaron antes de que termináramos de comer las entradas. La sopa de cebolla nada memorable, el risotto frutti di mare correcto y el sushi Alaska especial simplemente bien. Este es uno de esos lugares con más moda y pretensiones que valor verdadero. Buenos postres y helados (obviando las milkshakes de moda que me parecen una Oda a la exageración y al mal gusto)


