Estábamos en busca de unos deliciosos helados y terminamos en Makao, las chicas que nos atendieron fueron bastante amables y diligentes. El ambiente es bastante ameno, no hay nada que destacar en cuanto a eso. Nosotros pedimos una barquilla de una porción para cada uno, no escatiman al momento de servir las porciones, tanto así que consideramos que pedir una barquilla de dos porciones es exagerar.


