Venir a este lugar es una experiencia única, te lleva a París, a esa cocina clásica sencilla pero suculenta a la vez, la ultima vez que asistí ordene una crepe bourguignone que estaba perfecta y una crepe con nutella y banana a solicitud de mi hija. Altamente recomendado. Creo que los jueves en la tarde hay música en vivo.
