Realmente que es un rincón parisino en Caracas. Las porciones puede que no sean las más generosas para lo que los venezolanos estamos acostumbrados, pero eso es lo de menos. Lamentablemente la zona al aire libre no es recomendable cuando son días lluviosos, porque todo se anega... Sin embargo, la diligente atención del personal compensa algunos de estos detalles. Su oferta musical podría mejorar con los "chansonniers" y las "musettes", ¡para hacerlo realmente francés!
