Los que dicen que es un rincón de París en Caracas, ¡No se equivocan! Un café bohemio y chic, que con sus exquisitas crepes tanto dulces como saladas, te hace sentir que cambiaste de continente. El ambiente es excelente, algunas noches hay jazz en vivo y se suele escuchar a los comensales hablar en francés. Solo ir para allá es una experiencia, así que lo hago siempre que puedo.
