Empece a ir a este restaurante en sus comienzos. A mis hijos les gustaba mucho y era una alternativa "campestre" sin salir de Caracas. Menos mal que ya estan creciditos y no piden ir a dar una vueltica en el caballo de paso. Esto que pareciera gratis lo cobran con creces en el precio de las comidas. La ultima vez decidí no ir mas y cerré el capitulo con este restaurant. Rabian ido subiendo los precios de manera exponencial (y eso que no voy desde el 2011 mas o menos). Ademas la carne no es ninguna maravilla, la calidad va inversamente proporcional al costo
