Estacionar es un poco complicado, se puede estacionar en la calle. Hay parqueros que cuidan y también hay un estacionamiento cerca casi llegando a la esquina. El servicio es un poco lento, a veces se confunden de mesa. La comida es muy buena. Probé boquerones a la vinagreta, sopa de mariscos y cazuela de mariscos. Todo exquisito.
