Si algo no tiene todo restaurant es un cuadro regalado por la naturaleza.. Comenzar con el plato de degustación en la terraza de este restaurant acompañado de una copa de vino (que por cierto es mejor llevarla y pagar descorche) es un regalo de los dioses. La bruschetta de tomates Cherry y queso de Cabra es deliciosa así como el tartar de atun. Probé el Rissoto de Tomates Secos y estaba fuerte. La atención puede mejorar en su calidad ´para anamorar al comensal acerca de los platos que ofrecen, que no varían mucho en el tiempo. En general ideal para escapar de la rutina de Caracas, relajar la mente y complacer el paladar.
