Voy a este restaurant por lo menos dos veces al mes y la atención siempre ha sido excelente pero el domingo 16 de noviembre fue realmente pésima, la comida demoró una eternidad en llegar, al preguntar al capitán y a los mesoneros en actitud desafiante decían que no había pasado tanto tiempo. Los mesoneros muy desorganizados traían bebidas de forma distinta a la solicitada, colocaban y quitaban los platos muchas veces. Algunos platos que llegaron con mucho retraso fueron devueltos y los mesoneros en un tono bastante altanero decían que no podían regresarlos porque no era su culpa la tardanza, que debíamos pagarlos de igual forma. Así como esto muchas cosas mas. Fue realmente malo el servicio ese día. Espero vuelvan a tener el de antes.
