Estar allí te hace sentir como una celebridad. El ambiente es lujoso y moderno, hasta abrumador. La comida es muy buena pero no extraordinaria, de muy alta factura y de muy alto precio. Los cócteles tienen sobreprecio para lo que en verdad son. Los postres son la verdad muy sabrosos, pero de nuevo, nada fuera de este mundo. A pesar de que fue una buena experiencia, fui muy bien atendido y comí bien, no regresaría. Gasté mucho dinero, quedé con hambre y ni sueñes en ir si no tienes carro, a no ser que vivas en el pueblo de El Hatillo.
