Solía ir a este lugar los miércoles en la noche, cuando vivia cerca de la zona, siempre pedía un chocolate o un café con uno de los deliciosos postres que venden. El lugar es super chiquito, y la mayoría de las veces debía sentarme en la barra, la cual no está nada mal.... Los jueves, viernes y sábados hay conciertos de Jazz, por lo cual es recomendable llegar temprano para tomar un asiento. Es un sitio muy bohemio, y los dueños son franceses, la decoración también es muy parisina, perfecta para escapar un poco de esta ciudad tan ajetreada.
