Es un sitio perfecto para desayunar y comerse un dulcito. Las crêpes son deliciosas, las mejores de Caracas. Tanto las saladas como las dulces. El jugo de naranja es natural! Lo cual se agradece muchísimo. La atención es buena, pero lo mejor es ir grupos pequeños. Para sentarse recomiendo la terraza, la parte de adentro es más calurosa.
